
Santiago de Compostela vivió este miércoles una de las mayores movilizaciones del sector del taxi en los últimos años. Más de un millar de profesionales llegados de toda Galicia rodearon el complejo administrativo de San Caetano, sede de la Xunta, para exigir un control efectivo sobre los vehículos de transporte con conductor (VTC) que operan bajo plataformas como Uber, Cabify y Bolt.
Los manifestantes denunciaron lo que consideran una “competencia desleal” y un “negocio ilegal” que está poniendo en riesgo su sustento. Alegan que las VTC están realizando servicios urbanos, pese a que sus licencias solo permiten trayectos interurbanos. También criticaron la falta de sanciones efectivas y reclamaron a la Xunta medidas inmediatas para limitar el crecimiento “incontrolado” de estas licencias.
Con claxonazos, pancartas y una marea de taxis blancos, los profesionales del sector avisaron: si no se aplican controles, las protestas continuarán en las próximas semanas.