
Más de un centenar de taxistas madrileños afectados por la nueva Ordenanza del Taxi de Madrid han decidido impugnar la normativa, según fuentes consultadas por este medio. Los profesionales, que se consideran perjudicados por la adquisición reciente de sus vehículos eléctricos, aseguran que esta medida podría ampliarse en los próximos días conforme más conductores se sumen a la iniciativa.
El principal motivo de la impugnación se centra en la retroactividad aplicada a los taxis eléctricos: la ordenanza establece que los vehículos eléctricos adquiridos después del 18 de julio de 2025 deberán acogerse al régimen de descanso obligatorio, lo que limita su tiempo de trabajo y afecta directamente a su rentabilidad.
Esta disposición tiene efectos retroactivos negativos y podría perjudicar a alrededor de 300 vehículos ya matriculados o en proceso de adquisición bajo otras condiciones.
Fuentes del sector recomiendan a los titulares afectados presentar reclamaciones por daños y perjuicios derivados de esta situación.
Asimismo, varios colectivos del taxi en Madrid estudian sumarse a las acciones legales que ya se están preparando, mientras crece el malestar entre los profesionales que invirtieron en flotas eléctricas confiando en una normativa estable y sin cambios retroactivos.
La polémica sobre la ordenanza se produce en un momento clave para el sector, que busca avanzar hacia la electrificación sin poner en riesgo la viabilidad económica de miles de autónomos.