
Un vecino de Ourense de unos 40 años ha sido condenado a pagar 900 euros de multa después de negarse a abonar la carrera de un taxi. El incidente ocurrió cuando el hombre intentó marcharse sin pagar, lo que provocó la intervención de la policía tras el aviso del taxista.
Durante el operativo, el acusado mostró resistencia y desobediencia ante los agentes, lo que agravó su situación judicial. Inicialmente la Fiscalía pedía un año de prisión, pero la pena se redujo a una multa después de que el implicado reconociera los hechos ante el juez.
El caso pone de relieve cómo una infracción aparentemente menor, como no pagar un servicio, puede tener importantes consecuencias legales si se combina con un comportamiento irrespetuoso hacia las autoridades.